lunes, 3 de diciembre de 2012

El gran charco - Parte 1: El Trauma de las Maletas

Sé que ha pasado mucho tiempo - 3 meses- desde la última vez que escribí en este blog (y en el otro que tengo, también) pero en este último trimestre he estado algo ocupado y algo melodramática también.  Probablemente he estado muy melodramática porque no me he tomado mi tiempo de relajarme al escribir :D Así que un poco para compensar mi desaparición, este post, y otros que le sigan, está dedicado a lo que hice poco después de escribir el post "una obligación". Viajé a Grecia.

No es muy común que narre mis viajes, ya que normalmente son muy cortos y prefiero en todo caso que mis amigos vean mis fotos en FB con comentarios graciosos y se hagan una idea de lo que fue.  En este caso, la cantidad de fotos ha superado mil así que tal vez algun@s no hayan visto TODAS las fotos así que sólo mencionaré las cosas más particulares del viaje -que fue de trabajo, por cierto-

El Trauma de las Maletas - ¿Saben qué es lo más divertido después de un viaje de más de 18 horas y 2 conexiones? Llegar a tu lugar de destino, donde no entienden tu idioma, y que tus maletas no lleguen contigo.

No podemos decir que no me lo esperaba.  El vuelo inicial de Lima a Madrid se retrasó inicialmente 5 horas, pero nuestras conexiones teóricamente no se veían afectadas. Llegamos a Madrid a la hora prevista y pasamos nuestros controles sin problemas (primera vez para mí y mi compañera de trabajo en Europa).  El 2do vuelo, de Madrid a Atenas, abordó ligeramente atrasado, sin embargo el problema fue el despegar.  Se atrasó casi una hora.  Por ello, cuando ya estábamos por llegar a Atenas fuimos a hablar con los asistentes de vuelo porque íbamos a perder nuestro 3er vuelo. Afortunadamente, se comunicaron con el aeropuerto y llegando nuestro avión, una señorita de la aerolínea nos llevó corriendo a nuestro último avión.  Traté de conversar con ella, pero parece que no hablaba el suficiente inglés para entender mis chistes amistosos. Subimos al avión pero al sentarme, estaba segura que si nosotras habíamos subido a las justas al avión, las maletas no lo habían conseguido.

Cuando llegamos a Creta, efectivamente no había maletas. Fuimos a hablar con la aerolínea.  Otra vez el idioma fue un limitante.  Cuando la recepcionista no supo que era la palabra "gray" (mi maleta es gris) casi lloro. Tuvimos que recurrir un poco a las mímicas :S Crearon el reporte y el taxi que habíamos contratado nos llevó al resort de la conferencia.  Ya en el resort, el personal del lugar se encargó de comunicarse con el aeropuerto (en griego :D) y quedó más clara la situación.  Esa noche, por supuesto, fue incómoda porque no teníamos ropa de cambio... tuve que gastar en comprar al menos una blusa para asistir al día siguiente a las conferencias.

Al día siguiente, las conferencias empezaban a las 9.  En el momento del coffee break, fuimos a consultar el recepción si había noticias y nos confirmaron que 9.30 habían llegado nuestras maletas :D Fuimos felices y así estuvimos listas para seguir este viaje que ya empezaba accidentado.


Continuará...

Las maletas recuperadas

Nota: Ahora que he comentado a muchas personas lo sucedido sé que hay mecanismos de ayuda al viajero en estos casos.  Por ejemplo, nosotras teníamos Assist Card, así que podíamos haberlos llamado a ellos para que se encargaran del trámite.  Además, la aerolínea estaba obligada a darnos una compensación por los gastos que tuviésemos que hacer por la falta de equipaje de ese día... incluse me dijeron, que como en mi maleta se encontraban mis pastillas para mis múltiples males crónicos (T.T) me hubieran pagado más U.U  ¡Así que ya saben! para la próxima leen toooodos sus derechos.  Sigo pensando si debería pasarle mi recibo por la blusa a la aerolínea :P

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Siéntete libre de comentar al respecto :P Aunque si eres ofensivo de algún modo, no aprobaré el comentario U.U